sábado, 2 de julio de 2016

Nadin Al Khalidi




Acabo de conocer en el Gibralfaro de Málaga a Nadin Al Khalidi, cantante e instrumentista, junto a un grupo de músicos sueco. El conjunto se denomina Tarabband. Proporcionan una mezcla cultural interesante, que consiguen una fusión de estilos folk sueco con música árabe. Esta última la aporta Nadin, mujer egipto-irakí (padre iraquí, actor, y madre egipcia, pianista), refugiada en Suecia desde 2002. Nació en Bagdad en 1980, donde estudió violín occidental clásico. Trabaja en música, teatro y radio. Toca el saz y la guitarra.

Nadin me pareció una mujer potente, con una voz clara y algo aterciopelada, delicada y enérgica en diferentes momentos. Las canciones son bellas y la música de los demás miembros del grupo tienen una fuerza que te invita a bailar.

"Pienso a menudo en la vida, la gente que he conocido, las guerras a las que he sobrevivido y diferentes circunstancias con gran cantidad de ironía. Todos ellos me inspiran, y no puedo evitar escuchar una pista de sonido en mi cabeza para cada uno de ellos". (Nadin, tarabband.com)




El grupo participó en la XV Velada de Música de Gibraltar en solidaridad con Palestina de forma altruista. El espectacular entorno árabe del Gibralfaro, con ambiente nocturno, se disfrutó de forma presencial así como recreándonos con paseos por lo alto de la muralla con vistas a las luces de la ciudad, del puerto, el mar y los barcos, mientras de fondo se escuchaban sonidos y cantos.

"Las melodías y las letras de Tarabband son un cante a la supervivencia, al exilio, la vida y el renacimiento en un recorrido desde Bagdad al Cairo, desde París a Estocolmo, mezclando la música sufí, el folk, el flamenco y el jazz en una composición inigualable". (Asociación Al Quds)

"Cuando oía la explosión de las bombas mientras me escondía en el refugio subterráneo en Bagdag, compuse canciones y letras en mi cabeza. Recuerdo escribir esas letras en la pared del refugio. Pero también al enamorarme, sobre el amor y sobre el amor a la vida, ¡por supuesto! Mis primeros recuerdos con la música se remontan a cuando yo tenía sólo un año de edad, en 1981. Me arrastraba hasta el piano mientras mi madre practicaba en nuestra casa en Al Salhiya, Bagdad (impactada más tarde por un misil, en la guerra, 1983). Me puse de pie junto al piano y sólo podía ver los dedos de mi madre sobre las teclas, y el perfil. Esa fue (según mi madre) la primera vez que me puse de pie".  (Nadin, web)

Nadin: web

Tarabband: web

Asociación de solidaridad con los Pueblos del Mundo Árabe:  Al Quds



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