jueves, 28 de julio de 2016

"Vientres de alquiler": los hombres ya tienen útero.


"No somos vasijas"

...sus prolegómenos quirúrgicos, "la operación voluntariamente sufrida para el bien de la Sociedad, aparte el hecho de que entraña una prima equivalente al salario de seis meses"...

¡Deberían ustedes ver cómo reacciona un ovario de negra a la pituitaria! Es algo asombroso, cuando uno está acostumbrado a trabajar con material europeo.

Actualmente estoy trabajando en un maravilloso ovario Delta-Menos. Sólo cuenta dieciocho meses de antigüedad. Ya ha producido doce mil setecientos hijos...
(A. Huxley, "Un mundo feliz")


El feminismo tiene trabajo. Lo tuvo, lo tiene y lo tendrá. Porque, además de reiterarnos en las mismas reivindicaciones (hay que ver, cómo está fijado el patriarcado), surgen otras. La que me ocupa ahora es el asunto de los "vientres de alquiler", aunque yo lo denominaría, con más realismo, "mujeres de alquiler" (por cierto, ¿a qué recuerda esto?).

Las mujeres venimos sufriendo unas condiciones sociales y personales con diferentes tipos de discriminaciones, que vamos tratando de superar. Eso sí, tenemos una capacidad que no tienen los hombres: la de procrear. Es una capacidad, un poder, exclusivamente nuestro. Yo siempre he pensado que esta limitación masculina pudo haber sido la causa del dominio que ellos tratan de ejercer sobre nosotras, intentando transcender esta limitación (incluso, en la antigüedad, eran ellos quienes tenían la patria potestad; vamos, que la criatura les pertenecía una vez nacida). Podríamos llamarlo "envidia del útero", por ejemplo. Pues bien, ahora que van sintiendo su poderío en riesgo, han encontrado un método "más pacífico" de transcendencia: hacer uso del útero de muchas mujeres. Una forma más de dominio, aunque en un estilo muy postmoderno. Eso que se lleva ahora de que cada persona es libre de hacer lo que quiera. Claro que siempre se añade a esta premisa:
- Siempre que no se haga daño a otra. ¿No se daña a nadie?
- Que sea libre de verdad. Las mujeres que se prestan a ello, ¿verdaderamente lo hacen con libertad?

Procedimiento:

1º Una familia heterosexual, homosexual, o monoparental (según la legislación de cada país, en EEUU se permiten todas) desea descendencia sin que puedan conseguirlo (la mujer por limitaciones biológicas, como no tener útero, y ellos, por simple evidencia, también biológica). Además, tiene que ser con los genes de él.
2º Se consiguen óvulos de una mujer donante con técnicas de estimulación ovárica, que puede coincidir o no con la futura gestante. Generalmente se prefiere que no coincidan para evitar reclamaciones de filiación.
3º Se realiza la fecundación in vitro.
4º Implantación en el útero de la mujer gestante. Pueden realizarse varios intentos (hasta infinitos).
5º Embarazo vigilado y parto por cesárea.

Asuntos a tener en cuenta:
  • La estimulación ovárica: este procedimiento es bastante desagradable y conlleva muy a menudo efectos secundarios ("Síndrome de estimulación ovárica": la padecen alrededor del 35%).
  • Riesgos del embarazo: un embarazo no es como irse de vacaciones a la playa. La experiencia puede conllevar desde vómitos continuados hasta problemas fuertes que inviten a hospitalización, o a permanecer en cama durante meses, e incluso perder la vida, como ya se ha dado algún caso (o la depresión postparto que viven algunas mujeres, y que no me extrañaría que en estos casos la frecuencia de ello aumente).
  • Asuntos que pueden quedar sin resolver. ¿Qué pasa si:
          - La madre gestante (las dos palabras juntas son reiterativas, pero...es lo que hay) desarrolla fuerte apego, por su hijo o hija,
          - La criatura nace con alguna limitación física que no guste a los "padres intencionales",
          - La familia intencional se separa o sufre algún percance que aleje de sus vidas el deseo del bebé,
          - La madre gestante presenta algún percance personal que le lleve a no querer seguir con el embarazo,
          - La gestante es obligada a ello por el marido para ganar dinero (en India se dan casos: mujeres que acaban pariendo diez o doce veces en condiciones sanitarias ínfimas, recluidas en casetas y sin atención médica -según comentan en la Feria de vientres de alquiler-), 
          - etc etc etc.
  • Legislaciones:
España: es ilegal, pero se permite inscribir a las criaturas traídas de otros países por este procedimiento. De hecho, EN LOS ÚLTIMOS DOS AÑOS HAN ENTRADO MÁS BEBÉS POR ESTA PRÁCTICA QUE POR ADOPCIONES INTERNACIONALES. Y ya podemos decir que los vientres de alquiler constituyen  un potente nicho de mercado en España, que mueve grandes sumas de dinero.
Francia: es ilegal, lo mismo que la inscripción, ya que se consideraría un fraude de ley (normal ¿no?).
Parlamento Europeo: recientemente, en el Informe Anual de los Derechos Humanos, se condenó esta práctica por ser "contraria a la dignidad humana de la mujer, ya que su cuerpo y sus funciones reproductivas se utilizan como una materia prima". Indica que debe prohibirse por "implicar la explotación de las funciones reproductivas y la utilización de su cuerpo con fines financieros o de otro tipo, en particular, en el caso de las mujeres vulnerables en países en desarrollo", y pide que se examine con carácter de urgencia en el marco de los instrumentos de los Derechos Humanos. Indirectamente, lo incluye dentro de las violencias de género. Añade que "las mujeres y los niños pueden verse como mercancía en el mercado reproductivo internacional, aumentando el tráfico de mujeres y niños y las adopciones ilegales a través de las fronteras nacionales".
O.M.S.: "se trata de un método que implica que una mujer lleve adelante un embarazo acordando previamente que entregará al bebé a la/las personas que pagan". Por tanto, la OMS sí lo apoya, y lo incluye como Técnica de reproducción asistida. Sin embargo, no lo es. Ángeles Álvarez alude a ciertos lobby en los organismos internacionales como introductores en la OMS de esta definición. Aprovecha para avisar de que el feminismo debe dejar de centrarse únicamente en la OMS, y no olvidar a estos lobby en sus reivindicaciones.
Grecia: considera los vientres de alquiler como acto altruista, pero con un "donativo", como compensación por las "molestias", de unos 11.000€ (una pequeñísima parte de lo que cuesta, alrededor de un 15%). 
Ucrania: en el contrato queda registrada la obligatoriedad de abortar la (madre) gestante, cuando se lo pida la familia intencional, si el feto tiene alguna anomalía, o por "reducción del número de fetos" en caso de embarazo múltiple (en este caso se le aporta un complemento por las molestias). En caso de no querer el niño o niña los padres intencionales, la gestante figurará como madre legal en Ucrania (ahora sí se la considera la madre).
Estados Unidos: se admiten todo tipo de familias, se firman dos contratos (con la mujer donante de óvulos y con la -madre-gestante); consensúan las cláusulas, pero siempre blindando ciertos derechos de los "padres intencionales".
Portugal: lo acaba de legalizar en mayo. Por cierto, con el apoyo de las formaciones ecologistas (¿?). ¿Acaso al ecologismo portugués les importa más las plantas y animales a excepción de las mujeres?

Conceptos confusos relativos a los llamados vientres de alquiler:
  • Lenguaje: llamarlo "vientres de alquiler" corroe las entrañas. Y no hace falta explicarlo ¿verdad? Por eso, las empresas mayoristas prefieren una terminología más aséptica, en la que no cabe vientre, mujer o madre. Desterrar todo parecido con lo biológico, haciendo ver que se trata de una cámara al estilo de una incubadora, a la que se puede controlar/monitorizar en todo momento (los "padres intencionales" tienen derecho a conocer su tipo de vida -que debe ajustarse a ciertas condiciones-, su informe médico, e incluso asistir a las consultas médicas; durante los últimos meses, la "gestante" -deberíamos decir la madre-, no puede salir del país, y debe permanecer, en muchos casos, en una vivienda controlada por la agencia), portada por una mujer sin ningún derecho al fruto de sus entrañas, y condicionada por personas expertas en psicología para evitar el apego. Por eso, estas empresas prefieren la denominación de "Gestación subrogada". Así pues ¿se trata de un "contrato de subrogación"? ¿Y los "padres intencionales" son, entonces, arrendatarios? 
  • ¿Técnica de reproducción asistida? Estas técnicas se refieren a la fecundación e implantación del material genético. Los "vientres de alquiler" no son una técnica, sino un proceso. ¿Desde cuándo es una técnica el embarazo?
  • "Padres intencionales" hace referencia al verdadero motivo de iniciar este proceso: la intención, el deseo. Muy a menudo tendemos a confundir deseo con necesidad. Una necesidad debe satisfacerse según los Derechos Humanos. Un deseo, no. ¿Un deseo debe cumplirse a costa de la utilización de otras personas? Además ¿cómo se conocen sus "intenciones"? En un caso de adopción se estudia concienzudamente a la familia y su entorno; sin embargo, aquí no. Es que el dinero todo lo puede.
  • ¿Instinto paternal? Teniendo en cuenta que hoy existe la adopción y la acogida, pareciera que algunos hombres sufren de un afloramiento de instinto paternal. El feminismo rompe con la idea del instinto maternal. Como dijo Simone de Beauvoir ...no existe ningún "instinto" maternal; la palabra no se aplica en ningún caso a la especie humana.  ¿Ahora les surge a los hombres?

Feria de vientres de alquiler en Madrid:

Opiniones de Kika Fumero derivadas del Feria de vientres de alquiler de este año en Madrid: En todo momento se apoyaron en el hermoso valor de la maternidad; en la bondad angelical de las mujeres, que llegamos incluso a prestar nuestros cuerpos para hacer felices a los demás; en nuestra enorme capacidad de cuidadoras, que llegamos incluso a someternos a tratamientos muy duros y a un posterior embarazo (con todo lo que ello implica), supeditando un año (como mínimo) de sus vidas bajo condiciones muy radicales -como la de reducir considerablemente su ratio de movilidad- y con el único fin de dar felicidad al mundo. Porque a las mujeres se nos educa, como diría Simone de Beauvoir, en un "ser para otros" y bajo "la ley del agrado" definida por Amelia Valcárcel.

Conclusiones:

Los vientres de alquiler conllevan una forma de exploración de las mujeres, porque hay una evidencia: sólo las mujeres tienen útero.

Madre es la que pare. Y si no puede o no quiere hacerse cargo de "su" hija o hijo, respetando los derechos del menor, el Estado es responsable de su adopción. El o la menor no se puede regalar ni vender.

Alicia Mirayes dice: hemos tardado siglos hasta que el patriarcado aceptara que del embarazo y del alumbramiento se derivaran unos derechos ¿Vamos a renunciar finalmente a la filiación y a la custodia por un contrato? Si durante el embarazo se crean vínculos, y finalmente "la madre" genera la intención de quedárselo ¿qué intención de las dos ganará? Por encima de la intención está el contrato. Estamos ante una modalidad contractual de maternidad coercitiva. Porque la libertad de esa mujer para decidir ser un vientre de alquiler concluye en el momento en que se firma el contrato. Volvemos  a la figura del "pater familias", sobre todo si se realiza por hombres gays. El feminismo no es una teoría de las emociones. La lucha por la justicia social queda en segundo plano frente a la satisfacción de los deseos, de la libertad individual, que, curiosamente, se garantiza por el libre mercado, contribuyendo al asentamiento del neoliberalismo.

Termino con unas frases de Ángeles Álvarez:


Lo que le pase a una nos afecta a todas, y da lo mismo en qué parte del mundo.

Coloco el alquiler de vientres como una de las nuevas formas de explotación del cuerpo de las mujeres.


Noticias: 

Agencias de intermediación en España:
Subrogalia es la más potente. Detrás está un jovencísimo empresario de 23 años, con varias empresas a sus espaldas (y un montón de dinero, supongo) llamado Didac Sánchez. Merece la pena conocer alguna información sobre él (El Confidencial). Pero detrás, parece que está otra persona con un oscuro pasado, según, una vez más, El Confidencial (interesante también su lectura).


Fuentes:
  1. XIII Escuela Feminista Rosario Acuña: Ángeles Álvarez
  2. XIII Escuela Feminista Rosaio Acuña: Alicia Mirayes
  3. No somos vasijas: manifiesto.

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